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viernes, 25 de diciembre de 2009

El Regalo

I
Hoy es cumpleaños de Nefertiti y nunca acierto con el regalo, por eso es que desde hace años, ella elige su propio regalo, lo envuelve con un arte digno de admiración, y cuando lo abre se sorprende como si nunca lo hubiese visto. Nunca permitió que yo me vaya solo a comprarle su regalo con Manzanilla y Manzano, siempre teníamos que ir a comprarlo con ella, hasta que lo elegía. También le encanta anunciar, días antes, a todos nuestros familiares y amigos, que su cumpleaños es en Navidad, generando una expectativa, para luego no querer celebrarlo y querer pasarlo solo conmigo y los niños. Bueno, dicen por allí, que así son las Capricornianas. Yo la entiendo y respeto su personalidad, pero en el fondo yo quisiera celebrárselo con una fiesta a lo grande, y darle muchos regalos, contratarle mariachis y cantarle las mañanitas con un gran ramo de tulipanes. Pero bueno, no lo he hecho por muchas razones, y ahora con mi estado de salud, mis deseos tendrán que ser postergados. Estoy seguro que algún día le podré dar ese regalo. Mientras que eso ocurra, no dejo de soñar en los regalos imaginarios que me gustaría darle hoy día, como los siguientes:
- Un viaje en la montaña rusa de Disneyworld con Manzanilla y Manzano, gritando los cuatro como locos;
- Un viaje en góndola en Venecia cantándole suavemente en el oído las canciones de Nicola di Bari que tanto le gustan;
- Una caminata al atardecer a las orillas del rio Sena, bien abrigados, diciéndole cuanto la amo;
- Una cena en algún restaurant que esté en el ultimo piso de cualquier rascacielos de New York, yo de esmoquin y Nefertiti con un hermoso vestido de gala, bailando suavemente abrazados, a media luz, una canción de Ella Fitzgerald;
- Una noche mística de amor y paz, en el hotel que está en Machupicchu;
- Una "mojada" con la brisa de las Catataras de Iguazú;
En fin, soñar no cuesta nada, y podría hacer una lista inagotable de viajes a diversos lugares del mundo, que ojalá Dios nos permita hacer algún día, cuando recupere mi salud, ya que viajar es vivir.
II
A pesar que yo ya estoy resignado a no poder sorprender a Nefertiti con ningún regalo material que yo elija, me puse a pensar con qué regalos, o mejor dicho, con qué milagros, Dios si podría sorprenderla. Allí creo que la lista puede ser larga, pero definitivamente, la encabezaría:
- Mi total recuperación y que el cáncer que me invadió, no regrese nunca mas;
- Que la alopecia que ella padece desaparezca para siempre, y le vuelva a brotar su lindo cabello;
- Que en el futuro, tengamos la salud para poder seguir criando a Manzanilla y Manzano sin padecer enfermedades como en los últimos años y tener un respiro para poder desarrollarnos sin más obstáculos de salud.
Nefertiti, por el momento, solo me queda pedirle a Dios, día a día, que te conceda esos "regalos milagrosos". No te imaginas cuánto deseo que Dios te sorprenda con esos milagros, para que seas tú la que nos puedas regalar a todos, tu sonrisa, el día de tu cumpleaños. Mientras tanto, en este día tan especial, te regalo todo mi amor, mis sueños de viajes imaginarios, y estas palabras de mi blog, que es lo único valedero que tengo, y que por el momento, te puedo regalar.
¡Feliz Cumpleaños mi amor!
Ojoavizor

sábado, 10 de octubre de 2009

El matrimonio

I
Recuerdo como si fuera ayer, el momento preciso cuando el Padre Franco, de la Iglesia Virgen de Fátima de Miraflores, nos decía a Nefertiti y a mí, un día como hoy hace 11 años, que en el matrimonio los casados debían estar juntos en la salud y "en la enfermedad". En ese momento, los asistentes que escucharon esa frase podrían haberla tomado como un mero formalismo del ritual católico, propio de la ceremonia del matrimonio, y no prestarle importancia. Para la mayoría de parejas que se casan por la Iglesia Católica, frases como esas, en realidad, pasan desapercibidas. Entiendo que esto es así, porque lamentablemente, es signos de nuestros tiempos ver al matrimonio solo como un evento social, olvidándose de la poderosa carga espiritual que tiene el sacramento del matrimonio, para cualquier religión. En mi caso, cuando yo escuché esa frase frente al altar, hice ante Dios, un voto espiritual de cuidar a Nefertiti en su enfermedad, para toda la vida. Lo que nunca me imaginé, es que años después, sería ella la que terminaría cuidándome a mí de una enfermedad que llegó en silencio. Ya todos mis generosos lectores saben lo que pasó éstos últimos días. Hoy solo quiero escribir éstas líneas para dar testimonio ante todos, que a pesar que Nefertiti, al enterarse de todo, entró en un profundo desasosiego y angustia, y que por momentos reaccionó con dureza, no frente a mí, sino frente a la enfermedad que me había invadido, a sabido cumplir con entereza, el voto que ella hizo también junto a mí, frente al altar ese 10 de Octure del año 1998. Ahora, 11 años después puedo decir, que mi matrimonio, lejos de ser perfecto y siendo por momentos complicado, funciona en base a esos votos que nos juramos cumplir, votos como el de la fidelidad, estar juntos en la riqueza o la pobreza, y sobre todo, juntos en la salud y en la enfermedad. Nada ha sido fácil en nuestro matrimonio. Nada. Cada día que ha pasado ha sido un constante esfuerzo por seguir juntos en medio de ideas diferentes, temperamentos, y factores externos que siempre apuntan a separar a las parejas antes que a fortalecerlas. Sin embargo, con la experiencia que me da estos años, pienso que solo hay algo que puede hacer posible que una alianza matrimonial sea indestructible: la fuerza del amor y la fe inquebrantable en Dios, que hace posible todo, por lo menos en nuestro caso, eso es lo que nos ha funcionado, ya que sin ese amor y fe, estoy seguro que no hubieramos resistido. Ha habido demasiado dolor, demasiado sufrimiento, que ahora se ha convertido en esperanza y alegría, al darme Dios una nueva oportunidad de vivir y hacer feliz a mi familia. Dios ha bendecido una vez más nuestro matrimonio, y somos infinitamente felices por eso.
II
Recuerdo esa mañana llena de sol, cuando Nefertiti entró en la Iglesia, completamente hermosa, y yo con los nervios que me traicionaban. Mientras ella avanzaba hacia el altar, pasó por mi mente, como una película, los tres años de amor que viví con Nefertiti como enamorados y después novios. Nuestras familias al inicio se mostraron escépticas de nuestra decisión de casarnos, pero a pesar de eso, desde el día de nuestro matrimonio, nos acompañaron y apoyaron para desearnos la mayor de las felicidades. Los dos éramos unos jóvenes enamorados y sabíamos perfectamente, que éramos el uno para el otro. Sabíamos que ninguna otra persona en el mundo entendería nuestras personalidades. La verdad es que Nefertiti y yo somos personas muy extrañas y solitarias. Nunca seguimos las formas de ser "convencionales", e incluso entre nosotros tenemos formas muy distintas de entender la espiritualidad. Son muchos motivos culturales y familiares que se conjugaron para moldearnos así. Lo que le agradezco a Dios, es que nos haya dado la lucidez para darnos cuenta que nuestro destino era estar juntos para siempre, a pesar de todo, de nuestras discusiones, desbalances emocionales y espirituales, de nuestros aprietos económicos, de nuestra salud. Gracias a Dios, la llegada de nuestros maravillosos hijos Manzanilla y Manzano, selló nuestro amor. Ellos consolidaron nuestra alianza matrimonial, ya que, el amor que les tenemos, siempre ha sido la piedra angular de nuestra familia. Son dos niños tan puros y dulces, que mirando sus bellos rostros, nos hace entender nuestra conexión con Dios. Durante los días que estuve internado, tuve la foto de ellos frente a mí para darme fuerza, para seguir en la lucha, y a través de ellos, Dios hizo el milagro de salvarme la vida. Nosotros solo somos un instrumento de él. Estamos seguros, que el amor y el ejemplo que les damos, forjarán en ellos, a dos buenas personas al servicio de Dios.
III
Nefertiti, quiero renovarte una vez más los votos que hice hace 11 años frente a ese altar. A pesar de todos nuestros errores, quiero que sepas que valoro lo que hiciste por mí durante la operación. Sé lo duro que ha sido todo esto para tí, en tan corto tiempo. Perdóname si no te conté la dimensión de lo que me estaba pasando, pero lo hice para protegerte a tí a toda la familia. Pero ya todo pasó. Me has demostrado la entereza y la fuerza para superar cualquier dolor. Tú misma has comprobado ahora, que a una enfermedad no solo se le debe combatir con médicos y medicinas, sino con la FE en Dios. Mi propia vida te lo está demostrando. Ahora que ya lo sabes, estás preparada para superar todo, absolutamente todo, inclusive tú propia alopecia. A nuestras familias, les pido que nos sigan apoyando, sin límites, como lo han hecho durante todos estos años, pero ahora con más comprensión, fuerza y convicción. Que nos tengan paciencia, que solo nos muestren lo mejor que tienen. Ayúdenos a construir una nueva vida, llena de agradecimiento a Dios. Ahora lo que mas deseo en el mundo, es poder vivir mejor que antes, sin sufrimientos inútiles, sin secretos, con mi corazón abierto a todos ustedes, quiero que mi alma de "Ojoavizor" se expanda a mi familia, y me acepten con mi espiritualidad. Nefertiti y yo necesitamos, mas que nunca, del amor de todos ustedes. No se arrepentirán. Encontrarán lo mejor de nosotros mismos, Dios nos ha dado una nueva oportunidad, y la tomamos con mucha humildad, agradecimiento y esperanza en el futuro.
P.D. Feliz Aniversario Nefertiti, ahora si que lo celebraremos con toda la familia, porque los triunfos del amor hay que celebrarlos.
Ojoavizor

jueves, 10 de septiembre de 2009

La misión

I
Todas las personas tenemos una misión en la vida. Algunos, son conscientes de su misión desde muy jóvenes y se avocan a cumplirla. Otros ni siquiera se toman el trabajo de averiguarlo, dejándose llevar por la corriente de la vida sin ofrecer resistencia alguna. Pero hay también, un grupo especial de personas, que siendo conscientes de su misión en la vida, y habiendo dedicado gran parte de su vida a realizarla, su misión es radicalmente cambiada, de manera inesperada y sorpresiva. En este grupo me encuentro yo. Cuando terminé mis estudios escolares, pensé que sería un físico orientado a la aeronáutica, estudios que inicié y en forma repentina, cambié por mi actual profesión de abogado. Ese cambio lo hice motivado por una señal que tuve hace más de 26 años en el mágico Machupicchu. Ahora, "nuevas señales" me ponen frente a una nueva misión de vida. Una misión que, definitivamente, me exigirá, "nacer de nuevo" a la vida.
II
Desde hace un año y medio, me vengo haciendo chequeos rutinarios por prescripción médica por haber sufrido mi cuerpo el embate de varias enfermedades. Hace 20 días, en una de esas revisiones, apareció nuevamente una de esas enfermedades en mi cuerpo. Por ese motivo, debo ser intervenido quirúrgicamente, para poder seguir viviendo. Resonancias magnéticas de por medio, consultas a expertos y diversos trámites y coordinaciones, me han llevado, de un momento a otro, ha enfrentarme una vez más, con una nueva "misión" en mi vida. Mis generosos amigos bloggeros que me leen, estarán sorprendidos. Sí, pero así es la vida, llena de pruebas, de cambios repentinos. La operación será muy pronto y, según los médicos, durará 18 horas. Bueno, si para todos ustedes esto es sorpresivo imagínense lo que es para Nefertiti y toda mi familia. Sobre todo para Nefertiti, que acaba hace unas semanas, de curarse de una "hepatitis medicamentosa" complicada con una "neumonía", en medio claro está de su "asma" y "alopecía universal" que la tortura día a día. Ustedes se preguntarán: ¿Porqué tanto sufrimiento para Ojoavizor y su familia?. Bueno podríamos ensayar muchas respuestas, desde que si Dios nos está castigando, pero esto es imposible, ya que Dios es amor y él nunca castiga, o si hemos sido maldecidos por personas que nos odian, o ¿Acaso les hemos hecho daño a alguién?. No, tampoco creo esto. No creo que ningún ser humano que conozca pueda tener tanto poder para dañar nuevamente mi salud de esta manera. ¿Nos habremos apartado de Dios?. Bueno, no somos perfectos, hemos cometido muchos errores en nuestra vida, pero jamás hemos dejado de creer en él. Nuestra fe se mantiene incólume, ahora más que nunca. Entonces, qué está pasando. Porqué debemos sufrir tanto. Porqué.
III
Cada evento que nos ocurre tiene un propósito dentro de un plan divino mayor. Como decía mi hermano y maestro, "El Buho": "Nadie puede alterar la voluntad de Dios. Lo que sí podemos es hacer uso de nuestro libre albedrío para decidir cómo y de qué manera afrontar la ejecución de esa voluntad". En mi caso, todo el sufrimiento físico y emocional que estoy viviendo, lo asumo como una nueva oportunidad para fortalecer mi fe en Dios, y vencer el dolor, el temor, y la desesperanza. Siento que Dios está conmigo, ahora más que nunca. Que me está preparando para hacer su voluntad, no la mía. Y yo espero agradecido el mensaje, agradecido por todo lo que me dio en la vida, por haberme juntado con mi amada Nefertiti, quién a pesar de su propia enfermedad, ahora me apoya en la mía con su milagrosa transformación, "de pluma a roble", demostrándome que no hemos arado en el mar, y ser padres de nuestros maravillosos hijos Manzanilla y Manzano, por permitir que mi madre "Emilita" me engendre, y tener el buen padre que tuve, por crecer con todos mis buenos hermanos, por tener todos esos ángeles de la guarda que son mis amigos cercanos, cuyo apoyo y amor valoro tanto. En mi alma, solo hay agradecimiento, amor y fuerza, porque he vivido intensa y plenamente de acuerdo a mis propias creencias y ejerciendo siempre la más amplia libertad en mis decisiones. Asumo todos mis errores y pido perdón a Dios y a todos los que pude haber ofendido, directa o indirectamente, con mi equivocada conducta, a lo largo de mi vida, y perdono de corazón a todos aquellos que me ofendieron, ya olvidé todo, mi alma se siente ligera para el viaje.
IV
Me siento bendecido porque, tendré un hermoso viaje astral durante todas las horas que dure la operación quirúrgica, y sé que Dios estará allí, acompañándome como siempre con todo su esplendor y sabiduría. Percibo que tendré un "re-nacer" y que por fin conoceré mi "nueva misión" en la vida.
P.D. Nefertiti, te prometí regresar de este viaje, y cumpliré con mi palabra, como siempre lo he hecho. Ten fe en Dios, y sucederá. Dios protege a los que se aman. El amor me salvará, porque Dios es amor. Te amo.
Ojoavizor

domingo, 14 de diciembre de 2008

Los misterios de la Navidad

La Navidad siempre fue para mí, un misterio por revelar que estaba ligado no solamente a los regalos que me dejaría "Papa Noel", sino a todo el misterio que la rodea. Uno de los misterios era "la ruta", y las viscisitudes que habrían tenido José y María en su viaje hacia Belén donde nacería del "niño Manuelito". Otro de los misterios era, "la ruta" seguida por los "Tres Reyes Magos", en base al mapa de las estrellas, para ofrecerle a "Jesús", los elementos de valor de la época, como muestra de respeto y reverencia, y anunciar al mundo de la época, el nacimiento de "el Salvador" del mundo. Tambíen fue un misterio para mí, "la ruta" que seguiría "Papa Noel", desde el Polo Norte, antes de llegar con su carroza y sus renos, a la chimenea de mi casa, para dejarme los regalos anhelados. Como verán, el hilo que unían los tres misterios de todas mis navidades, siempre ha sido "la ruta" seguida por todos ellos.
Recuerdo la noche que me regalaron mi bicicleta "Spider" de la marca "Sears", que tenía un maravilloso color azulino, con su asiento escarchado que parecía un cielo estrellado, su gran timón en forma de "V", que la hacía parecer una "Harley Davidson". Ese fue el regalo más hermoso que tuve de niño. Y sobre todo por la forma como mis padres y mis hermanos, complotaron para hacerme creer que Papa Noel me la había dejado. Me bajaron con los ojos tapados por la escalera de mi casa hasta llegar a la sala, donde al abrir los ojos, me encontré con mi hermosa bicicleta, en medio de las lucecitas multicolores que iluminaban mi hogar. Esa noche creí en Papa Noel, como hasta ahora sigo creyendo, cada vez que veo el bello rostro de mis hijos haciendo sus cartitas, a ese hombre bueno de densa barba blanca, al que hace dos navidades, traje a mi casa para que lo conozcan en persona.
Todas las navidades, mi madre nos hace soñar a toda la familia, con el grande y hermoso nacimiento que ella arma, con amor y paciencia. Tiene montañas llenas de pastorcitos, animalitos de campo, flores, pasto artificial y una estela de guirnaldas plateadas que emanan de una gran estrella escarchada que pega en lo más alto de la chimenea. Tiene un arbolito "enano" que cuando éramos niños, todos lo veíamos inmenso. El establo es el hueco de la chimenea de mi casa, en donde está José con su vara de madera y María mirando el bello "niño Dios", que es el más hermoso que he visto en mi vida, ya que tiene sus ojos de cristal que miran con una ternura infinita.
En la casa de mis padres, se acostumbraba a celebrar la Navidad el mismo 25 de diciembre por la mañana. El desayuno navideño se prefería a la cena de Nochebuena. Yo siempre preferí la cena al desayuno, pero bueno, me conformaba con prender luces de bengalas en la noche, para despertarme por la mañana y ver los regalos que "Papa Noel" me había traído. La Navidad en la que me regalaron mi bella bicicleta, fue una de las pocas navidades que mi familia celebró la Nochebuena. El desayuno navideño era delicioso. Mi madre servía un chocolate de los dioses, acompañado con panetón "Donofrio", al puro estilo italiano, también tajadas de pavo y panes recién horneados y presentaba su larga mesa, con un blanquísimo mantel bordado, adornado con unas velas con cintas doradas, que resaltaba con el amarillo menaje inglés, las almendras y la fruta confitada. Cada cena o desayuno navideño, se realizaba en medio de risas y alegría, para luego abrir los regalos, para la alegría de los niños y niñas de la familia, con el fondo musical de la, ya clásica, canción navideña de Luisito Aguilé:
Tuve también navidades muy tristes. La primera, en la que "Javier", el mejor amigo de mi hermano, murió el mismo día de Navidad, en un accidente de moto a tres cuadras de mi casa. Él tenía solo trece años, y su muerte destrozó la navidad de todo el barrio de San Antonio, pero sobre todo la Navidad de mi hermano "Pito", que hoy en día, es un poeta consumado. En su poesía, siempre está presente el recuerdo de Javier, su compañero de aventuras. Nunca olvidaré el rostro de Javier, en la mañana del mismo día 25 de diciembre en el que murió horas después, cuando me lo encontré mientras estrenaba mi bicicleta, y me dijo: "Hola Ojoavizor, que bonita tu bicicleta". Nunca imaginé que nunca más lo volvería a ver. La segunda navidad triste, fue en la que murió un 22 de diciembre del año 1997, mi querida sobrina María Eugenia, hija de mi hermano "sábana", y llamada con cariño por todos nosotros "Queñita". Ella murió en un terrible accidente, que fue una tragedia de la que hasta ahora la familia no se recupera. Era una carismática y artística niña que iba a cumplir 15 años, el 24 de diciembre de ese trágico año, es decir, dos días después de su muerte. Ese día, la velamos y la enterramos, cantandole "Happy Birthday", con nuestros corazones completamente rotos. Estoy seguro que cuando algún día me toque emprender mi propio "gran viaje", comprenderé la existencia de hechos tan dolorosos y crueles como estos, estoy seguro que deben tener un significado, que mi limitado desarrollo espiritual, todavía me lo impide entender. La tercera navidad triste, la viví cuando falleció mi tía "Julia", una maravillosa mujer que tenía 90 años, y partió unos minutos antes de la Nochebuena. En su caso, fue una muerte natural, ya que cumplió su ciclo de vida, pero como dicen, "los que se quedan son los que sufren", y sobre todo si se van en Navidad. Otros de los recuerdos de cada Navidad es el beso que mi Madre le da, así como cada uno de nosotros, a la muñequita de "Norita", nuestra querida hermanita que murio antes que yo naciera, allá por el año 52. Mi madre la mantiene y conserva, en perfecto estado, en la sala de su casa, con su vestidito blanco de encaje. Ella es feliz así, y mientras que así sea, nosotros también lo seremos. Por eso, "Norita" siempre estará presente en nuestras Navidades, ya que la familia es un círculo de luz que jamás se debe romper.

El más importante misterio que la Navidad guardó para mí, es el hecho que la mujer de mi vida, mi esposa "Nefertiti", cumpla años el mismo 25 de diciembre, es decir, el mismo día de Navidad, y lo que es más curioso, el mismo día que nació mi abuela materna, que nunca conocí. "Nefertiti" se pone muy melancólica ese día. Ella no es de hacer celebraciones, solo quiere estar a solas conmigo y con nuestros hijos. Es una Capricorniana de pura sepa. Manzanilla, Manzano y yo, hacemos todo nuestro esfuerzo para darle nuestro amor ese cabalístico día. Para tí mi amada "Nefertiti", te regalo ésta canción de Joe Cocker, "You are so beautiful", que es tan hermosa como tú:

Ahora a mis 44 años, me toca recibir esta Navidad solo con mis hijos y mi esposa, ya que la mayoría de mi familia está en otras regiones de mi país o en el extranjero, agradeciendo a Dios por haberme dado la vida y la familia que tengo, y orando para que su voluntad, sea que todos ellos tengan salud y alegría, en ésta y en todas la Navidades que vengan. Después de tantos años, he comprendido que los misterios de la Navidad, siempre me llevarán al mismo lugar: al infinito amor que Dios siente por nosotros, y que éstos días, son la mejor oportunidad para recordalo.

¡Feliz Navidad, Manzanilla y Manzano, y nunca olviden que Papa Noel siempre existirá en sus corazones!

¡Feliz Cumpleaños Nefertiti, toda tu familia te ama y te cuidará por siempre, ese es nuestro mejor regalo!

¡Feliz Navidad y un Año Nuevo lleno de espiritualidad, les deseo a mis amigos "bloggers" del mundo!

Ojoavizor

viernes, 29 de agosto de 2008

Los marginales

¿Cuántos de nosotros no se ha sentido un "marginal"?, entendiéndose por "marginal", a todo aquello que está al margen de lo "oficial", "formal", "normal", "de moda" o cualquier calificativo que describa una conducta social "standard". En algún momento de nuestra vida, todos hemos formado parte (o lo seguimos haciendo), de ese "no tan pequeño" grupo de personas que viven "al margen" de los convencionalismos sociales, institucionales u oficiales.
Reflexionando sobre el tema he tratado de hacer una breve, y seguramente incompleta, pero funcional tipología de "los marginales peruanos", que paso a describir a continuación.
En primer lugar, tenemos a los "los invisibles". Éstos marginales sociales, son los auténticos desposeídos de nuestro país. Los olvidados, desde siempre, por el Estado. Los excluidos de la modernidad económica. Los no escuchados e ignorados, los permanentemente engañados, los discriminados por su raza y cultura. Tienen como característica principal de su personalidad, la pasividad. Solo desean no ser molestados en su mundo. Han desarrollado un auténtico amor propio, en base a una cosmovisión que los une de una manera intensa e indesligable a su tierra, ligamen que les ha permitido subsistir, durante siglos, bajo condiciones verdaderamente infrahumanas. Tienen sus propias reglas consuetudinarias de conducta. Para ellos las reglas del Estado oficial, no existen, porque sencillamente, el Estado no llega a ellos, y en consecuencia, no las cumplen. En suma, son los peruanos "invisibles" del famoso "Perú profundo".
Luego tenemos a "los tanáticos", que están conformados por seudo intelectuales, mayormente urbanos, con vocación violentista, que se han autoproclamado "defensores" y, "representantes exclusivos y excluyentes", de los derechos de "los invisibles". Son incendiarios, émulos de Nerón. Creen religiosamente, como Marx, que "la violencia es la partera de la historia", que la justicia solo puede ser alcanzada e impuesta, con la destrucción y la muerte. Viven en el lado oscuro, planeando siempre "el gran cambio", con el libro y el fusil en la mano. Son, en palabras de nuestro gran poeta César Vallejo: "Los Heraldos Negros que nos manda la muerte".
También tenemos a "los mesiánicos". Esta es una especie de marginales, que merecen un comentario especial. Son los que creen que vinieron a éste mundo, predestinados, para guiar a los demás. En la mayoría de los casos, son personas dotadas de inteligencia, facilidad para la argumentación lógica, buena memoria, buen verbo y discurso veloz. Todas estas aptitudes, van acompañadas de una apariencia física fuerte, imponente y obsesivamente pulcra. En sus relaciones interpersonales en general, son imperativos, impositivos, sectarios, calculadores, mitómanos, y creen tener siempre la razón y la "única" solución posible para todo. En su vida sentimental (si la tienen), son indolentes, insensibles y manipuladores. Asimismo, hacen gala de un gran carisma que logra, en la mayoría de las veces, encandilar a un ingenuo e inculto público. Paradójicamente, su aparente popularidad contrasta con la cruda soledad y vacuidad espiritual que soporta la carga de su aparente predestinación. En ese breve espacio de su soledad, experimentan la más profunda de sus miserias: la mentira. Saben que deben mentir para sobrevivir, ya que en esencia, un "líder mesiánico", está impedido de decir la verdad, ya que sus palabras se sostienen en discursos ideológicos (propios y extraños), que giran alrededor de una "falsa imagen de la realidad". Nada en su vida es auténtico. Todo en su vida es ilusión.
Para alegría de todos, existen también, los marginales de los mundos: "los artistas". Ellos tienen el especial talento de hacernos sentir que estamos vivos o muertos. Nos transportan a aquellas zonas de nuestro ser, que les son negadas a la razón. Son el puente entre lo conocido y lo desconocido, entre el amor y el odio. Para Sócrates, los artistas son "el daimon", aquellos "seres intermediarios entre Dios y los hombres". Se entregan a los demás, pero no pueden entregase a sí mismos. Viven al ritmo del eco de su propia soledad. Su único hogar es el escenario, solo allí se sienten seguros, fuera de él todo es confuso e intolerable. Son marginales por excelencia.
Finalmente, podemos divisar en el horizonte de la frontera marginal, a "los ermitaños". Ellos son marginales por decisión propia. Decidieron vivir en "el ghetto" de su propia individualidad. Son antisociales por antonomasia, críticos consumados, llevan su vida con estoicismo y se abandonan al amor sin límites. Los atrae irremediablemente, los amores imposibles. Idealizan y gozan, con cierto sadismo, el amor hasta las últimas consecuencias. Se deprimen con facilidad cobijándose bajo su propia sombra. Entre sus filas encontramos a intelectuales orgánicos, librepensadores, creativos y artistas frustrados. Dominadores del humor, la burla y la ironía. Son lapidarios con los mediocres, sus peores enemigos, y admiradores totales de los artistas, sus mejores amigos. Son en suma, seres disfuncionales al "statu quo".
Todo marginal siente la sensación de no encajar en el orden social vigente, y por eso quiere cambiarlo o simplemente ignorarlo. Se sienten la piedra en el zapato de alguién, la nota desafinada de la orquesta. Siempre estarán a la búsqueda de "la tierra prometida". Estoy seguro que cuando estén frente a ella, habrán encontrado una nueva razón para seguir buscando.
Ojoavizor